Superintendencia de Educación recuerda exigencias en uso de uniformes, útiles y textos escolares

Publicado el 09/03/2015

 

El organismo fiscalizador expresó su rechazo a cualquier tipo de abuso en materia de exigencia de marcas en uniformes, útiles y textos escolares, y solicitó a los establecimientos a cumplir con la normativa.

La entidad llamó a los padres y apoderados a denunciar en casos que quebranten las normas.

 

Con el comienzo del año lectivo la Superintendencia de Educación (SIE) recordó mediante un oficio enviado en febrero a los sostenedores y directores de los establecimientos subvencionados de la región sobre la exigencia en la adquisición de útiles, textos y uniformes escolares de parte de los apoderados.

El director regional de la Superintendencia de Educación, Víctor Alvarado Zepeda, destaca que los directores de colegios podrán con acuerdo del Centro de Padres, el Consejo de Profesores y previa consulta al Centro de Alumnos y Comité de Seguridad Escolar, establecer el uso obligatorio del uniforme escolar. Aunque se deberá procurar que sea económico y no ostentoso. Esta medida debe ser informada a los padres y apoderados a más tardar en marzo de cada año.

Los padres y apoderados tienen derecho de adquirir el uniforme o útiles escolares en cualquier tienda o fábrica y no pueden ser obligados, presionados o inducidos a comprarlo a un proveedor seleccionado por los colegios.

Además la autoridad fiscalizadora indica que “cada establecimiento educacional debe incorporar sus normas sobre uniforme escolar en sus Manuales de Convivencia. En ningún caso el incumplimiento del uso del uniforme podrá ser sancionado con la prohibición de ingresar o permanecer en el colegio”.

UTILES ESCOLARES

La SIE señala que los colegios no pueden obligar a los padres y apoderados a comprar determinadas marcas de útiles o adquirir las listas en determinadas empresas o locales comerciales. Para la institución que vela por el cumplimiento a la normativa educacional, estas prácticas, además de ser improcedentes, constituyen una grave discriminación en contra de los alumnos y alumnas.

Víctor Alvarado informó que “sólo en forma excepcional, y cuando existan razones de carácter pedagógico, sanitario o de otro orden, debidamente acreditables, los colegios pueden recomendar, pero nunca obligar a la adquisición de determinadas marcas”.