El público masculino fue el foco de atención en seminario organizado por Sernam

Publicado el 21/12/2015

El Servicio Nacional de la Mujer organizó un seminario para entender el concepto de masculinidad que subyace en la cultura actual, cuyo proceso de transformación de entenderlo en Chile ha cambiado en los últimos diez años, y a partir del cual se generan conflictos como los distintos tipos de violencia cometidos en contra de las mujeres.

 

“La violencia por motivos de género no conoce rangos de edad, pero es en los más jóvenes donde el cambio es más notorio, puesto que el binomio hombre-fuerza y mujer-debilidad se ha difuminado. Para entender los procesos del actuar violento de los hombres, hay que entender primero que no hay un solo tipo de hombre y, después, que es posible mediante la voluntad reeducar los conceptos que avalan las violencias”, afirmó la Directora Regional de la Mujer, Marianne San Francisco Cerezo.

 

En el seminario “Masculinidades y desafíos para una transformación cultural”, con asistentes hombres y mujeres de Calama, Taltal y Antofagasta, el cual fue organizado por la línea de Prevención del programa Violencias Contra las Mujeres del Sernam, detallaron que es importante entender que también hay hombres sensibles y vulnerables y que esta características de “androginia síquica” es trasversal  a las diferentes orientaciones sexuales que puedan presentar los hombres, su clase social, nacionalidad o etnia.

 

La Directora del Sernam sostuvo que para controlar los hechos de violencia hay que derribar los mitos de las creencias machistas y asimismo no sólo dirigir “nuestros esfuerzos al público femenino, sino que también a los hombres y es por ello que estamos constantemente capacitando a jóvenes de distintos establecimientos educacionales a fin de prevenir la violencia en el pololeo y así también contamos con un Centro de Atención a Hombres el cual atiende actualmente con 65 usuarios y diez en lista de espera”.

 

Los tipos de violencia que suelen ejercer los hombres por motivos de género se encuentran no sólo en el ámbito intrafamiliar, sino que también en la trata de personas, el acoso sexual callejero y la violencia obstétrica, entre otros. Así también, en el acto se dijo que el alcohol y las drogas no son las causantes principales de un hecho de violencia, sino que son factores de riesgo y claro ejemplo de ello se encuentra a que la mayor parte de los hombres consumidores de alcohol no son violentos con sus esposas o parejas.